Albóndigas en salsa agridulce

Hace tres años que no publico por aquí… ¡TRES AÑOS! Y no es que haya dejado de cocinar pero sí de documentar las recetas porque requieren un tiempo y una dedicación en las que no he podido invertir. Pero como mola tener a mano todos los ingredientes, elaboraciones y detalles voy a ver si lo retomo, aunque las fotos sean con el móvil y menos exquisitas. Lo importante es seguir disponiendo de buena información culinaria.

¿Y cómo lo voy a retomar? Con unas albóndigas en salsa agridulce inspiradas por programas de cocina, recetas online y la adquisición de una olla de cocción lenta para la casa. Estamos todavía haciéndonos con ella pero Nachetz se ha marcado algunas recetas que mamma mía… Poquito a poco las iré documentando también.

Ingredientes para 8 raciones:

para las albóndigas:

  • 500 g de carne picada de cerdo
  • 500 g de carne picada de ternera
  • 1/2 cebolla
  • 125 ml de agua
  • 6 dientes de ajo
  • perejil fresco picado muy fino
  • 1+1/2 cucharaditas de mostaza en grano
  • 1/2 cucharadita de sal fina
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 cucharadita de salsa de soja
  • 2 huevos
  • 50 g de pan rallado
  • harina
  • aceite de oliva

para la salsa:

  • 2 cebollas (400 g aproximadamente)
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 150 ml de salsa de soja
  • 100 ml de miel
  • 40 ml de vinagre de arroz o de vinagre de manzana
  • 250 ml de caldo de carne ligero (250 ml de agua + 1 cucharadita de moka de Bovril

Elaboración:

Se comenzará el día anterior aliñando la carne de las albóndigas. Para preparar los ingredientes necesarios, picar en una procesadora la media cebolla con el agua hasta que se haga una pasta. En paralelo, aplastar los dientes de ajo y tostarlos en una sartén pequeña con una pizca de aceite de oliva.

En un bol, poner los dos tipos de carne, la pasta de cebolla, los ajos picados muy finos o pasados por un prensador, el perejil, la mostaza, la sal, la pimienta y la salsa de soja. Mezclar todo muy bien con una cuchara o con las manos enguantadas y dejar reposar en el frigorífico al menos toda la noche.

A la mañana siguiente, añadir los huevos y el pan rallado y volver a mezclar toda la carne. Ir sacando porciones de carne y con la ayuda de un poco de harina, ir dando forma de bola a las albóndigas. Cuando estén todas listas, poner una sartén (o una cazuela) al fuego con un poco de aceite y freirlas ligeramente. Esa harinita tostada ayudará luego a espesar la salsa. Ir añadiendo aceite conforme sea necesario.

En el mismo aceite, sofreír a fuego fuerte las dos cebollas hasta que comiencen a dorarse y el concentrado de tomate, sazonando ligeramente. Verter el resto de ingredientes de la salsa y mezclar.

Los siguientes pasos dependerán de si las vas a guisar a la manera tradicional o en una olla de cocción lenta como en mi caso. Solo cambiarán los tiempos y el caso que hay que echarle. Si tienes una Crock-Pot o cualquier otra olla de cocción lenta solo tienes que poner la salsa al fondo de la olla y añadir las albóndigas, encenderla a baja temperatura y dejar cocinar tapadas durante unas 4 ó 4.5 horas. Haz una prueba a las 4 horas para comprobar si están ya listas. Dependerá del tamaño de las albóndigas y cuánto las hayas frito al principio.

Estas albóndigas se pueden acompañar con cualquier cosa pero estarán estupendas con arroz, cuscús o unas patatas. La próxima vez es posible que las haga más ligeras, con una salsa solo de cebolla y caldo pero estoy muy contenta del resultado del aliño.

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