Barritas de avena con mermelada

¡Barritas superenergéticas con más sabor y encanto que cualesquiera que puedas encontrar en cualquier tienda! Si además te chifla la mermelada y has aprovechado la exuberancia del verano para preparar la tuya propia casera esta es una receta perfecta para ti. Para las fotos hice estas barritas con mermelada de arándanos pero os puedo asegurar que con mermelada de higos están terriblemente ricas.

Ingredientes para un molde alargado:

  • 75 g de harina
  • 40 g de copos de avena
  • 35 g de azúcar moreno
  • 50 g de margarina
  • 1/4 de cucharadita de sal fina
  • 1/2 cucharadita de levadura química
  • 100 g de mermelada

Elaboración:

Esta es una receta de rapidez ninja así que habrá que encender el horno lo primero de todo, a 180 ºC, para que coja temperatura mientras se prepara la masa. También es de las de pringarse las manos así que si hay peques en casa no les privéis de la oportunidad de que os echen una mano.

En un cuenco, poner la harina, la sal y la levadura y mezclar con una espátula. Añadir la avena y el azúcar moreno y volver a mezclar. Agregar la margarina y remangaos (si en casa no hay intolerantes a la lactosa podéis usar mantequilla ligeramente ablandada). Llega el momento interesante de meter las manos en el cuenco, bien limpias, eh, y darle sobeteo a la mezcla hasta que la harina y la avena se hayan humedecido uniformemente y la masa quede pegajosa y como con grumos gordos.

El siguiente paso es preparar el molde. Estas cantidades dan para un molde alargado tipo plum-cake pero si queréis hacer más cantidad sólo hay que doblar los ingredientes y usar una bandeja cuadrada de unos 20×20 cm. Forrar el molde con papel sulfurizado (1). Coger dos terceras partes de la mezcla y extenderla por el molde aplastándola un poco para darle un espesor regular (2). Extender la mermelada sobre la masa (3). Eh, esto ya sin las manos, mejor con una cuchara que es más fácil de rechupetear. Repartir el resto de la masa a pegotitos, sin importar que queden algunos huecos porque así se verá desde arriba de qué mermelada son las barritas (4).

En cuanto esté el horno listo, meter el molde y hornear durante 25 aproximadamente (ya sabéis lo de siempre, cada horno es un mundo), hasta que la última capa comience a dorarse. Si usáis una bandeja grande habrá que darle 10 ó 15 minutos más de calor para que se haga, pero sin colarnos.

Una vez fuera del horno dejar enfriar un poco dentro del molde y luego sacarlo y atemperar por completo sobre una rejilla (el papel no va a molesta). Ya fría la masa y conteniendo la tentación, cortar en porciones (retirando los extremos para que quede bonito y zampándonoslos en el momento para probarlos, claro).

Las barritas se deben guardar en un recipiente hermético para que nos duren en perfectas condiciones varios días teniendo la precaución de guardarlas en el frigo si hace calor. ¡Y listo! Ya tenéis vuestras barritas energéticas caseras lactosa-free listas para un tentempié de media mañana o para la merienda.

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