Guisantes con jamón

Esta es una de esas recetas muy sencillas de elaborar pero que todo lo que tiene de simple lo tiene de rico. Lo ideal es usar guisantes frescos en su elaboración pero a veces son imposibles de encontrar así que la suelo preparar con guisantes finos congelados.

Ingredientes cuatro personas:

  • aceite de oliva
  • 3 cebollas importantes
  • 800 g de guisantes congelados
  • 5 lonchas grandes de jamón curado
  • 2 copitas de vino fino de Montilla-Moriles
  • sal

Elaboración:

Picar la cebolla mientras se calienta un buen chorreón de aceite de oliva en una cacerola grande. Pocharla a fuego medio hasta que quede muy blandita y ligeramente dorada (en casa somos fanáticos de la cebolla y toda nos parece poca pero igual con un par de ellas hay suficiente). Sazonar ligeramente, que después el jamón le aportará más sal.

Cortar el jamón en tiras y agregarlo a la cebolla ya hecha, rehogándolo un poco. Añadir los guisantes, tal cual, congelados. Tapar la cacerola para que no se pierda vapor e ir removiendo de vez en cuando hasta que empiecen a arrugarse. Entonces es momento de añadir el vino y cocinar, ya sin tapa, unos minutos más hasta que estén en su punto. Corregir de sal si fuera necesario, y disfrutar en la mesa.

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