Galletas de chocolate con chocolate y arándanos rojos

¿Quién se resiste a unas galletas caseras? Es difícil no convertirse en un monstruo devorándolas entre rugidos glotones. Hacía mucho tiempo que no preparaba galletas de este tipo y ha sido un buen reencuentro. Aunque no lo parezca son primas hermanas de la versión con chocolate que hay por aquí. Sólo tienen pequeñas variaciones pero el resultado es ideal para amantes del cacao.

Ingredientes (para aproximadamente docena y media de galletas grandes):

  • 125 g de azúcar moreno
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 100 g margarina (si no tenéis problemas con los lacteos se puede usar mantequilla blanda)
  • 1 huevo
  • 25 g de cacao puro
  • 200 g harina
  • 1 cucharada de levadura química
  • una pizca de sal
  • 50 g de chocolate negro en trocitos o en gotas
  • 30-40 g de arándanos rojos

Elaboración:

En un bol batir la margarina con los dos tipos de azúcar hasta obtener una pasta cremosa (es conveniente empezar a batir con un tenedor y una vez esté integrado el azúcar, pasar a unas varillas). Añadir el huevo y mezclar hasta que quede bien incorporado a la pasta. Aparte, mezclar el resto de los ingredientes excepto el chocolate y los arándanos: cacao, harina, levadura y sal; y añadirlos a la mezcla anterior poco a poco, con la ayuda de una paleta para ir removiendo. Añadir los trozos de chocolate y los arándanos y volver a mezclar un poco para unirlos a la masa. (Yo soy más fan de picar el chocolate con el cuchillo en plan salvaje pero me regalaron estas gotas de chocolate negro al 70% de Valor y en galletas es una gran forma de usarlas.)

Antes de hornear es necesario dejar reposar la masa en el frigorífico al menos una hora para moldear las galletas con más facilidad. Precalentar mientras el horno a 190 ºC y forrar una bandeja con papel sulfurizado. Para dar forma a las galletas sólo hay que tomar porciones de masa con una cuchara y poner pegotes con forma de bola ligeramente aplastada (para galletas más crujientes, aplastar un poco más). Colocarlas en la bandeja separadas entre sí, ya que aumentan de tamaño al hornearse y se extienden un poco.

Hornear a 190ºC durante 15-18 minutos (depende un poco del horno y si las queréis más o menos crujientes). Tras sacarlas, dejar enfriar en la bandeja un par de minutos y posteriormente, sobre una rejilla, evitando así que las galletas cojan humedad.

Para conservarlas se pueden guardar en caja de lata, un tupper o tarros herméticos.

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