Pan plano con ajo y romero

Si os cuento que hace calor no estoy compartiendo ninguna novedad si, como yo, vivís al sur de la península y la pasada ola de calor os ha dejado acobardados para cocinar. Estos meses es casi impensable encender el horno. Las intenciones panaderas de esta casa han quedado reducidas a límites negativos. Peeeeeero… (siempre hay […]

Si os cuento que hace calor no estoy compartiendo ninguna novedad si, como yo, vivís al sur de la península y la pasada ola de calor os ha dejado acobardados para cocinar. Estos meses es casi impensable encender el horno. Las intenciones panaderas de esta casa han quedado reducidas a límites negativos. Peeeeeero… (siempre hay un pero, para bien o para mal) existen algunas alternativas. En cuestión dulcera he cambiado galletas y plumcakes por gofres bizcochones, que se pueden guardar en el congelador e ir sacando cuando al cuerpo le apetezca y para el pan, estoy explotando la receta del Garlic Herb Flatbread de Dana, la autora de Minimalist Baker. Si no conocéis su blog os recomiendo echarle un ojo. Tiene recetas interesantísimas y para mí, que la lactosa ya sabéis que ni olerla, sus elaboraciones veganas son una gran fuente de inspiración. ¡Y sus fotos son alucinantes!

Lo que os cuento a continuación es básicamente una traducción de su receta. La única adaptación es que de las hierbas he dejado aparte el tomillo y me he quedado sólo con el romero y que mis planes los estoy haciendo más gorditos. Pero vamos, que como todo, es al gusto del consumidor. El plan plano admite muchas variables. Incluso una vez lo hice añadiendo una mezcla de especias griegas a la masa y quedó fantástico.

Ingredientes para 6 piezas:

  • 260 g de harina de fuerza
  • 2 cucharaditas de levadura seca
  • 3/4 de cucharadita de sal fina
  • 1/2 cucharadita de azúcar moreno
  • 1 cucharada de ajo picado (yo usé un prensador para más comodidad pero también se podría usar ajo deshidratado en polvo)
  • 1 cucharada de romero seco
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 180 ml de agua

Elaboración:

Poner en un bol grande todos los ingredientes secos, es decir: harina, levadura, sal, azúcar, romero y ajo; y mezclar. Añadir el aceite y el agua y, con una paleta o una rasqueta de plástico, comenzar a remover hasta que la harina se hidrate y permita un ligero amasado que se podrá hacer dentro del mismo bol o en una mesa enharinada. La masa estará un poco pegajosa pero sólo es cuestión de dejarla reposar unos minutos y darle un meneíllo más durante un par de minutos hasta que quede suave y elástica.

Para no ensuciar más cacharros, limpiar el bol donde se ha hecho la mezcla, poner en él una gotita de aceite de oliva y extender con las manos por la superficie. En este bol se dejará reposar la masa, cubierta con film transparente, durante 1 hora o hasta que doble de volumen, que el calor de estos días es traicionero y es posible que en tres cuartos de hora la masa esté ya lista. (Si se quisiera retrasar un poco el levado sólo hay que meterla en el frigorífico y tardará por lo menos el doble en subir).

Una vez que haya doblado de tamaño, pasar la masa a una superficie enharinada y cortarla en 6 trozos del mismo tamaño. Hacer unas bolitas con ellos y dejarlas reposar, cubiertas con un paño para que no pierdan humedad, durante 20 minutos más. Pasado ese tiempo, poner a calentar una sartén grande a fuego medio-alto.

Con un rodillo o con las manos cubiertas de harina, extender las bolitas de masa hasta darle el espesor deseado al pan, dándoles forma circular. Colocar de uno en uno los panes en la sartén (se le puede poner una chispa de aceite pero a mí me gusta más sin nada) y sin tocarlos, cocinar durante 2-3 minutos por cada lado. Se sabrá que es el momento de darle la primera vuelta cuando empiecen a salir burbujas y se haya empezado a tostar la base. Una vez fuera de la sartén es conveniente dejarlos enfriar sobre una rejilla. Se pueden comer al instante o dejarlos enfriar del todo. En cualquier caso están deliciosos estos panes.

¿Con qué se puede acompañar el pan plano? Por experiencia propia está espectacular con hummus (estoy deseando probarlo con baba ghanoush), con tomate cortado en laminitas, con salmorejo, con queso… Se puede tomar de la misma manera que cualquier otro pan. Estoy segura de que os encantará.

5 degustaciones

  1. Uy, pues esto lo tengo que probar.
    Creo que mi última incursión panarra hasta el otoño serán los panecillos que hice la semana pasada aprovechando la bajada de temperaturas que hubo…

    Ya te contaré cómo se me dan. :D

    (¡Qué bien que has vuelto!)

    1. etringita

      Creo que podrían congelarse ya hechos sin problema, para tener un pequeño alijo panarra en el congelador pero he de confesar que nos los hemos comido con ansia cada vez que los he preparado. La última vez en vez de una sartén usamos la base de hierro en la que se hace la torta al testo (otro pan maravilloso italiano) y fui haciendo los panes de tres en tres, por lo que fue rapidísima la cocción del doble de masa.

    2. etringita

      (Tenía muuuuchas ganas de volver).

  2. No puede ser!!! Cómo es que no conocía yo este blog!!!

    Oh mother mine, arderé en el infierno.
    Bueno me quedo por aquí, y desde ya te digo que ésta me la apunto para hacerla el fin de semana.

    1. No te apures, Ana. El blog ha estado inactivo durante algo más de un año, así que es normal que no lo conocieras. Ya eres de la familia así que ¡siéntete bienvenida siempre que quieras pasar por aquí!

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